La historia del Panettone navide√Īo

La historia del Panettone navide√Īo

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Hay dos cosas que sabemos con certeza sobre el Panettone navide√Īo: primero, es el dulce m√°s popular y reconocido de Mil√°n y segundo, ¬°est√° incre√≠blemente bueno!

Hasta el d√≠a de hoy, cuando hablamos de sus or√≠genes, las circunstancias de la creaci√≥n de Panettone son todav√≠a confusas. Nadie sabe realmente su cumplea√Īos y no hay ning√ļn documento oficial que indique cu√°ndo se present√≥ el famoso Panettone para deleitar la Navidad en Mil√°n.

Por supuesto que hay leyendas e historias vinculadas a este famoso dulce y las m√°s populares son las siguientes tres.

Ughetto y Adalgisa: una historia de amor

Ughetto es hijo de Giacometto de Atellani, un aristócrata adinerado y buen amigo de Ludovico il Moro, el duque de Milán que trajo a Leonardo da Vinci y Bramante a la ciudad. Ughetto no está contento: ama a una chica humilde y su familia se opone a su boda. Su nombre es Adalgisa, hija del panadero Toni.

Con el verdadero espíritu milanés, Ughetto decide ponerse a trabajar. Deja su casa y, por poco dinero, se pone a trabajar en la panadería de Toni. Sin saber mucho sobre cocinar u hornear, confía en su amor por Adalgisa para crear nuevas recetas. Con la bendición de Toni, combina pan con mantequilla, pasas y cidra confitada y es un éxito. Tanto que todos en Milán empiezan a hacer cola para comprar este nuevo manjar.

El nombre proviene de Pan di Toni (pan de Toni), luego Panettone.

Panettone navide√Īo dulce

Ughetta, la monja horneada

Panettone navide√Īo: pan dulce

Aqu√≠ no hay amantes cruzados de estrellas, sino un pobre monasterio en las afueras de Mil√°n, donde el √ļnico amor es el de Jes√ļs.

Las donaciones son escasas y las monjas apenas logran sobrevivir al frío y al hambre. La hermana Ughetta está a cargo de cocinar para la cena de Navidad. Una tarea complicada ya que la despensa está casi vacía.

El ingenioso esp√≠ritu milan√©s inspira a la t√≠mida Ughetta, que decide asumir el desaf√≠o y, escudri√Īando toda la cocina, crea una focaccia dulce con los pocos ingredientes que encuentra: harina, mantequilla, levadura, huevos y cidras confitadas. Bendice la masa dise√Īando una gran cruz en la parte superior, luego la coloca en el horno, rezando por un milagro.

El delicioso olor se propaga r√°pidamente y los devotos regresan al monasterio para ofrecer su apoyo. Las monjas les dan la bienvenida con un trozo de focaccia dulce hecha por la hermana Ughetta. ¬°El monasterio se ha salvado y Mil√°n tiene una nueva receta para la Navidad!

Toni, el chico de la tienda inteligente

Volvamos a la corte de Ludovico il Moro. La Navidad est√° a la vuelta de la esquina, cocineros y mucamas cortan, cocinan y hornean sin descanso. La cena de Navidad debe ser perfecta, bonita e inolvidable.

En la confusi√≥n, alguien sigue poniendo le√Īa en el horno donde se est√° cocinando el postre de la noche. Sin supervisi√≥n, el horno alcanza las temperaturas de una fundici√≥n y la torta se pierde. Todos est√°n devastados y preocupados: la furia del Duque puede dejarlos en las calles en una g√©lida noche de Navidad, ¬°o peor!

Mientras muchos lloran desesperados, uno se hace cargo del asunto: se llama Toni. Sin tiempo que perder, Toni crea un nuevo dulce con lo que queda en la cocina. Harina, huevos, levadura, mantequilla, pasas y cidra confitada mezclados y arrojados al horno.

El resultado es un gran trozo de pan oscuro,salpicado de pasas, con un increíble aroma cítrico. Al no tener otra opción, el cocinero decide servirlo al Duque y sus invitados.

Todos esperan, con miedo y sudores fr√≠os, rezando por un milagro. La duquesa luego rompe el silencio y pregunta: “¬ŅC√≥mo se llama este manjar? Nunca prob√© algo tan delicioso”.

Panettone navide√Īo: focaccia dulce

El cocinero desconcertado tartamudea: “Todav√≠a no tiene nombre. Toni lo invent√≥. El nombre es ‚Äúpan di Toni”.

A partir de entonces, el pan de Toni o panettone, se convierte en el dulce preferido de la Navidad milanesa.

Ning√ļn documento puede colocar la fecha real de nacimiento de esta incre√≠ble tradici√≥n milanesa, pero amamos tanto estas historias que realmente no importan. Una cosa es cierta: ¬°no hay Navidad en Mil√°n sin un Panettone navide√Īo sobre la mesa y eso es indiscutible!

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